domingo, 24 de marzo de 2013

Santa Cruz ha muerto

Santa Cruz de Tenerife fue fundada el 3 de mayo de 1494, siendo en principio un caserío de pescadores dependiente de La Laguna, donde se estableció la capital de la isla. Con el paso del tiempo se fue convirtiendo en uno de los puertos más importantes del Atlántico desarrollándose poblacional y urbanísticamente. La importancia de la ciudad se consolida en 1833 cuando es nombrada capital de la por entonces provincia de Canarias, hasta que en 1927 se establece por decreto que se comparta la capitalidad del archipiélago con Las Palmas de Gran Canaria.

En el presente, Santa Cruz de Tenerife es una ciudad decadente, estancada y aburrida, que tiene un Plan General de Ordenación (PGO) en vía muerta desde hace años, lo que impide su desarrollo. 

Una ciudad que vive de espaldas al mar, a pesar de ser una ciudad costera, asfixiada (en todos los sentidos) por una refinería que no la deja expandirse hacia el sur y que provoca malos olores y gases contaminantes, superando, según varios estudios de las Universidades de Valencia y de Santiago de Compostela, en más de 120 emisiones al año la emisión de partículas contaminantes en su entorno (banadio, níquel, cadmio, mercurio, plomo, criseno, benzofluoranteno, etc.), cuando la legislación europea sólo ha permitido un máximo de 35 veces por año, y que en la actualidad han quedado restringidas a 7.

Una ciudad que da la espalda a su patrimonio histórico y cultural, con edificios emblemáticos abandonados en pleno centro o en ruinas, como la Plaza de Toros en la Rambla o el Templo Masónico (existe algún informe del Cabildo en esta línea).

Una ciudad donde presuntamente quienes la han gobernado se han visto envueltos en escándalos como el mamotreto de la playa de las Teresitas, donde parece ser que hubo un "pelotazo" de 120 millones de euros en la compra y venta de terrenos de la playa (según el ex alcalde de Santa Cruz, Miguel Zerolo, le tocaron en 15 días 145 décimos de loteria de Navidad premiados) o donde una concejala de Patrimonio que ganaba casi 4.000 euros al mes, a una pregunta sobre los locales de la ciudad cedidos a alguna ONG, responde que no existe ninguna asociación que corresponda con las siglas "ONG".

Una ciudad en la que apenas existe ocio nocturno. No existen, a excepción de la zona de La Noria, lugares de esparcimiento siendo numerosos los locales que han cerrado por toda la ciudad y no sólo de ocio sino también comercios. Lejos queda el antiguo esplendor de la Avenida de Anaga e incluso algunos actos del Carnaval no son lo que eran. 

Una ciudad que a pesar de recibir cruceros de lujo, parece tener poco que ofrecer al turista, que huye hacia el sur en busca de sol y playa o hacia La Laguna, ciudad ésta que parece adaptarse mejor a las circunstancias y que ha sabido crecer a pesar de la crisis y de tener un clima menos apacible.

Una ciudad que pierde población a pasos agigantados (más de 15.000 habitantes menos en un sólo año, casi el equivalente a la población íntegra de Santa Cruz de La Palma) siendo la ciudad de España que más habitantes pierde. Y es normal, porque, ¿qué ofrece?

Santa Cruz de Tenerife, co-capital de Canarias, ha muerto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo. Nada más hay que pasear un día por la calle Castillos y ver tiendas que han tenido que cerrar para darte cuenta de la poca vida que esta teniendo Santa Cruz. En el caso opuesto ,La Laguna en donde cada vez más tiendas de lo que busques .

Santa cruz se está quedando atrás sin ninguna duda

Felicidades por el artículo

Anónimo dijo...

Enhirabuena Felipe!! Fantástico post, refleja a "grosso" modo la grave situación que sufre en Santa Cruz en la actualidad.
Continua escribiendo artículos, que lo haces genial!!.