miércoles, 3 de abril de 2013

Escrache

El término escrache nació en Argentina en 1995 y se ha puesto de moda este año en España para denominar a un tipo de manifestación pacífica en la que un grupo de activistas de Derechos Humanos se dirige al domicilio o trabajo de alguien al que se quiere denunciar o recriminar su actitud. En nuestro país lo está utilizando la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) presionando a diputados del PP para que apoyen la Iniciativa Legislativa Popular presentada por dicha organización. Esta iniciativa defiende tres pilares:

1) Dación en pago retroactiva
2) Alquiler social
3)Paralización de los desahucios

Desde la Plataforma se explica que se ha invitado por carta a los diputados a asistir a las asambleas de afectados por los desahucios para que vean de primera mano el problema sobre el que deben legislar y que éstos nunca se han molestado en responder. También se escudan en la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que declara que la normativa española sobre los procedimientos de desahucio vulnera la normativa europea de protección de los consumidores. La PAH considera que el acoso a las personas con capacidad para solucionar el problema de la vivienda forma parte de las medidas de presión lícitas para evitar los desahucios en España.

Por su parte, el Partido Popular ha hecho todo lo posible por rechazar la Iniciativa Legislativa Popular presentada en el Congreso, con el aval de un millón y medio de firmas (el triple del medio millón exigido) y aunque en el último momento han cambiado su postura, parece que al final lo que se va a debatir no es el proyecto que se propuso desde la ciudadanía, sino la fusión de éste con otro proyecto, que ya veremos cómo deja al proyecto original. También hemos visto a la Delegada del Gobierno en Madrid relacionando a la PAH con el entorno de ETA.

Se equivoca la PAH al llevar sus acciones hasta el extremo del insulto a los diputados en la calle (ladrones, asesinos) o intimidando a los vecinos de éstos, invitándoles a señalarles con el dedo al pasar. Con esto consiguen perder el crédito que ya habían conseguido y mucho del apoyo popular que han logrado. Pero se equivoca también el Gobierno al dar la espalda, una vez más, a la voz de la ciudadanía, o lo que es mucho más grave, intentar desacreditar a un movimiento social a través de acusaciones tan serias como las de la Delegada del Gobierno en Madrid o intentando enterrar una iniciativa legislativa popular con tanto apoyo, sin tan siquiera querer debatirla antes.

Se equivocan, sí, pero no se sorprenden de que el escrache haya aparecido en España. Y no se pueden sorprender porque es imposible que un país donde el desempleo está en 6 millones de personas; donde los sueldos se recortan y las pensiones prácticamente se congelan, perdiéndose poder adquisitivo; donde se sube el IBI y el IVA; donde se suben la luz, el agua, la gasolina, los impuestos indirectos (tabaco y alcohol); donde se pierden derechos sociales y laborales, abaratándose el despido; donde se invierte menos en sanidad y en educación, bases de la sociedad; donde la gente se queda sin subsidios, ayudas y sin su propia casa; donde cada vez más personas comen en comedores sociales o de lo que tiran los supermercados a la basura; donde estudiar es cada vez mas caro y si has estudiado tienes que irte fuera para ser alguien; que ve como los corruptos quedan impunes y que cuando se moviliza para presentar una iniciativa legislativa popular, se le cierra la puerta mirando para otro lado... es imposible, como decía, que un país así, quede impasible eternamente. Llegó el escrache a España, ¿de qué se sorprenden ahora los señores Diputados?

1 comentario:

Ru's juice dijo...

Totalmente de acuerdo. Evidentemente es un tema complicado porque familiares y allegados del diputado de turno no se merecen "sufrirlo" de rebote (por ejemplo hijos o menores de edad que pueden vivir de cerca el acoso a sus padres). Pero es lo que comentas, lo raro es que no se haya llegado a una violencia extrema en las calles como en Grecia. Lo raro es que la reacción no haya sido peor teniendo en cuenta la presión que desde Europa y el propio gobierno de españa se ha ejercido sobre el ciudadano cargándole a sus espaldas la solución de la crisis para salvar a multinacionales y banco que también exprime a los mismos ciudadanos por otro lado. Hasta el punto de que hoy en periódico económico alemán admite que no se le puede pedir más sacrificios a los españoles y que costaba entender como se había aceptado con resignación tanta presión.