miércoles, 31 de julio de 2013

Cultura Low Cost

Según el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda, el 63% de los trabajadores que declaran la renta no cobra más de 1.000  euros al mes. La mala situación económica del país a lo largo de los últimos años, la pérdida de poder adquisitivo de la mayoría de los sectores de la sociedad (funcionarios, asalariados por cuenta ajena, autónomos, jubilados...), la escalada de impuestos y el paro millonario han dado lugar a un cambio de tendencia en el consumo de los ciudadanos, que cada vez tiran más de los productos "low cost" (bajo coste). 

Esta terminología comenzó a utilizarse para referirse a vuelos y viajes a bajo coste, aunque actualmente se ha extendido a muchos otros ámbitos. Mientras la situación económica no cambie la tendencia parece que seguirá siendo la misma.

Comprar marcas blancas: el consumidor ha optado de forma progresiva por llenar la cesta de la compra con marcas blancas (de distribuidores) en vez de marcas de fabricantes, que resultan más caras. No hace demasiado tiempo, el mirar el precio de las cosas, compararlos y comprar marcas blancas era sinónimo de poco poder adquisitivo, de racanismo y hasta incluso de vergüenza porque definía nuestro estrato social. Actualmente, tras la progresiva destrucción de la clase media, es habitual que el consumidor compare precios incluso en supermercados diferentes y opte por comprar los productos en uno u otro dependiendo del precio, en vez de toda la compra en el mismo lugar.  ¿Quién no tiene en casa algún producto de Hacendado, Bosque Verde, Auchan, Carrefour, Día, Supersol o Deliplus?

Evolución marcas blancas en España


Comprar vuelos baratos: si hay que viajar, la forma más económica de hacerlo es en compañías low cost, como Vueling o Easyjet. Aunque la reina en este apartado es Ryanair, que se ha convertido en la aerolínea que más vuelos realiza en Europa (1.500 rutas) y la más rentable del mundo en detrimento de otras como Iberia o la ya desaparecida Spanair. El precio medio del billete en 2011 fue de 45  € (en 2010 fue de 39 €).

La banca: bancos como ING direct o Evo han creado un nuevo modelo de hacer banca donde la tecnología y la innovación les permiten eliminar gastos estructurales, además de eliminar las comisiones por mantenimiento de cuentas, de tarjetas, las liquidaciones trimestrales o anuales... El número de clientes de ING no ha parado de crecer desde el año 1999 en España.


Fenómenos como el couchsurfing: muchos se preguntarán: ¿y esto qué es lo que es? Pues traducido literalmente del inglés sería "surf del sofá" y consiste en visitar a gente que te acoge gratis en su casa y en invitar a gente a la tuya cuando visiten tu ciudad, con la particularidad que no son familia o amigos, sino personas desconocidas con las que se contacta por internet en su propia página web (con unos filtros).Actualmente hay más de 6 millones de couchsurfers en el mundo (153.000 en España).

¿Que somos pobres? Pues sí. ¿Que hay alternativas? Pues también. Y a mucha honra. 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La crisis está, claro que nos ha hecho exprimirnos la cabeza ,buscando alternativas

Anónimo dijo...

Que la crisis nos ha llevado a tener que acudir a productos de bajo coste(low cost), es evidente; ¿barajamos las consecuencias que conlleva a otro sector?, nuestros productores(industriales, agrícolas, ganaderos, inmobiliarios) a los que cada vez hundimos más en la miseria, pues con productos de mejor calidad (mas frescos), no pueden competir en precios, perjudicando al propio consumidor privándole de adquirir lo que de verdad les gusta. Por supuesto que cada vez somos más pobres. La culpa quizá es de todos. Alguien me decía hace muy pocos días, pues si lo hace mi jefe porque no hacerlo yo. (No piensen mal, el comentario fue por el cumplimiento en el horario de trabajo), mi respuesta fue: no todos somos iguales y al final, es cuestión de conciencia. Apelando a esa conciencia y a que mañana no quedemos en la historia como los culpables de dejar a nuestros hijos en la pura miseria; a que es hora de recapacitar y echar esta nave a flote, confío en la mayoría de ciudadanos/as para empujar y sacar este GRAN PAIS adelante. Todavía este barco puede seguir navegando si TODOS/AS le ayudamos. Y ser pobres no es una afrenta, al contrario, quienes tendrán que avergonzarse son los "nuevos ricos". Que a costa del sacrificio de quienes han trabajado una vida para sacar una familia adelante, ahora se ven con la soga al cuello; desahuciados por las malas gestión y el despilfarro de quienes tendrían que haber administrado bien los recursos que todos hemos puesto en sus manos. Y no son solo los que salen en la prensa, no; habría que hacer un buen estudio... Esos si que son culpables. Y como usted dice, prefiero ser pobre con mi esfuerzo que rico a costa del sacrificio de los demás.

Anónimo dijo...

[04/08/2013 11:31:21] PILAR TOLEDO: ¡Cuestión de conciencia, si señor! y... lo malo es cuando se carece de ella. Hay demasiadas carencias en el sector del asesoramiento político nuestro, sobre todo en preparación. Cualquier empresa selecciona a los trabajadores por sus conocimientos y una vez dentro, valora resultados. Los despachos oficiales(donde se programa el gasto) hay asesores que ni siquiera saben que hacen; actúan como personal de confianza. Se dice que se eligen en base a mirar de quién es hijo y cuantos votos pueden aportar. Estas personas son culpables?, para nada; han conseguido un trabajo que necesitaban y ya está. Aunque no sea de su cualificación profesional. La gente con conocimientos, donde su voto es libre, y no entran en ser hijo/a de, está en el paro o emigrada. Es lógico, los que tienen vocación de funcionarios miran los boletines oficiales a diario (ya sea el del Estado o de cualquier Comunidad Autónoma) y las plazas que salen son todas de "libre designación" o concurso oposición; ¡ah!, también creo que ha salido una nueva modalidad "los planes de empleo", es decir, plazas para personas de la calle no sale nada. Todo es para gente que ya está dentro aunque haya sido a "dedo" y que ahora (aún cuando la Función Pública habla de no más plazas de funcionarios), se han quedado fijos. ¡Así nos va! Gastar por gastar nunca ha dado buenos resultados y lo peor es que algunos, sin pensar en lo que tenemos arriba, lo siguen haciendo. Vivimos en una sociedad donde la filosofía del ahorro se esfumó. La austeridad en la Administración, en algunos casos, brilla por su ausencia. Pienso que a la hora de apretar el cinturón tendría que ser para todos. Pregunto ¿no nos iría mejor si ahorráramos más...? ¿Cuestión de conciencia!