martes, 30 de julio de 2013

Somos pobres

Existen muchas definiciones e interpretaciones sobre la pobreza, al igual que muchas formas diferentes de medirla, aunque básicamente podemos aceptar como válida la definición siguiente: la pobreza es la carencia de recursos que satisfagan necesidades físicas y psíquicas humanas básicas, que llevan a un mal nivel o calidad de vida.

Para medir la pobreza, la Unión Europea utiliza tres categorías, basándose en la distribución de los ingresos en cada país. De esta manera, la población que posee entre el 50 y el 60% de los ingresos medios del país es catalogada como población en riesgo de pobreza. Los pobres serían aquellos que se encuentran entre el 40 y el 50% de dichos ingresos medios, y por debajo del 40% estaría la denominada pobreza extrema.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 21,1% de la población española vivía por debajo del umbral de pobreza en 2012. Además, el 44,5% de los hogares no se puede permitir ir de vacaciones ni una semana al año y el 40% no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos. A su vez, los ingresos medios por hogar han descendido desde 2008 año tras año.

2008 = 26.500 €
2009 = 26.033 €
2010 = 25.094 €
2011 = 24.609 €
2012 = sin datos

Según el informe Desarrollo humano y pobreza en España de la Fundación Bancaja y el IVIE, entre 2008 y 2011 la pobreza ha aumentado un 8% de media en el país, siendo Canarias (21%) la comunidad en la que la misera ha aumentado más, seguida de Valencia (18%), Andalucía (16%) y Aragón (13%). 

España además posee una tasa de paro juvenil del 57,22% y es el país de la UE con más porcentaje de personas con estudios universitarios en riesgo de pobreza: un 10% frente al 2% de países como Portugal o Rumanía (Informe del Eurostat del  17 de julio de 2013). La media de la UE en este apartado es del 7,3%. 

No es raro por ello que España haya pasado de ser un país receptor de emigrantes a ser un país emisor de personas que se buscan la vida en el exterior. Hasta 2011 venían a este país más personas de las que se iban, pero a partir de ese año la estadística muestra lo contrario. Se estima que unos 300.000 jóvenes se han ido del país desde que estalló la crisis. Este dato es importante porque la gente cuando emigra, lo hace fundamentalmente por motivos económicos y / o sociales, generalmente dificultades relacionadas con la calidad de vida, lo que es un termómetro mas del rumbo que lleva el país.

Cáritas Diocesana de Canarias atendió en 2012 a 28.000 personas, un 5% más que en 2011 y el doble que en 2008. Según esta organización, el 75% de las personas atendidas son parados, la mayoría de larga duración. A nivel nacional, el número de personas atendidas ha pasado de 408.000 en 2006 a 1.015.000 en 2011 ( un 148% más).

A raíz de la evidente pobreza que no para de crecer en España, y de la brecha cada vez mayor entre los que tienen y los que no tienen, se ha aprobado en el Parlamento de Canarias un Plan contra la Pobreza, a cuya votación, según palabras de Ignacio González Santiago (Presidente de la Comisión de Asuntos Sociales del Parlamento canario), han faltado 24 de los 60 diputados que tiene la Cámara. Faltaban 11 del Partido Popular, 7 del PSOE y 5 de Coalición Canaria, entre ellos el Presidente del Gobierno, Paulino Rivero. No sé si todos saben que el Parlamento de Canarias nos cuesta a los ciudadanos más de 25 millones de euros al año y que las personas que allí deberían estar para debatir y aprobar (o no) las medidas como este Plan contra la Pobreza, nos representan a todos. Sin embargo, con ejemplos como este nadie se extraña de la mala fama de los políticos y del sentir ciudadano de que trabajan de espaldas a  nuestras necesidades. 

Por cierto, Paulino Rivero ha declarado en una reciente entrevista al periódico Diario de Avisos que no existe ningún inconveniente para que vuelva a ser candidato a la presidencia de Canarias. Alguien debería decirle a este hombre que se baje del helicóptero y pise mas la tierra donde los canarios pasamos cada vez más dificultades, no ya para ir al cine o a comer por ahí, sino para vestir, ir al supermercado, al médico o dar de comer a nuestros hijos.

2 comentarios:

Jose Leal dijo...

Tienes mucha razón querido amigo, pero parece que todavía no somos lo suficientemente pobres, que todavía no nos han quitado demasiado, porque seguimos permitiendo que tengan la desvergüenza de faltar a sus responsabilidades sin ninguna consecuencia.
Dicen que 'el que no llora, no mama', pues será por eso que somos tan pobres, porque no hacemos oír nuestro lamento...

Anónimo dijo...

Y... ¿Por qué hemos llegado aquí?