lunes, 19 de agosto de 2013

Rajoy debe dimitir

Aún no se han cumplido dos años desde la victoria del Partido Popular en las últimas elecciones generales, lo que quiere decir que falta aún más de la mitad de la legislatura para que los ciudadanos acudan a las urnas para mantener o cambiar a este Gobierno. Antes de eso habrán exámenes previos que darán pistas sobre el grado de descontento de la ciudadanía (elecciones europeas entre otras).

Tras el dedazo de Aznar para elegir a Mariano Rajoy como candidato a la Moncloa (sin primarias), éste consiguió hacerse con la presidencia del Gobierno a la tercera intentona, y eso que el candidato socialista (Zapatero) tampoco era un peso pesado del socialismo ni un personaje carismático, ni siquiera conocido por muchos. Sin embargo, Rajoy tuvo que esperar a los errores del PSOE en el poder y al desgaste de la crisis para llegar a ser presidente. 

Habrá quien diga que es pronto para valorar su gestión, que se ha encontrado el país muy mal y se ha visto obligado a hacer cosas que no quería, que no es peor que el anterior presidente, que la alternativa en el poder es peor aún y que mas vale malo conocido que bueno por conocer.. No obstante. hay cosas que no se pueden pasar por alto: las mentiras. Seguro que todos estamos acostumbrados a que un político mienta y no cumpla su programa, pero no por ello debemos hacernos los tontos y mirar para otro lado, sobre todo cuando no sólo no se cumple un programa electoral, sino cuando se hace todo lo contrario a lo prometido. 

Prometía Rajoy en campaña electoral no tocar las pensiones (jubilados, minusválidos, etc.); prometía también crear, a lo largo de su legislatura, 3 millones y medio de puestos de trabajo. También prometió no subir el IVA, ya que según el propio Mariano Rajoy "era un disparate" subirlo. Entre sus promesas también figuraba no meterle la tijera a la sanidad ni a la educación y mucho menos apoyar una amnistía fiscal, porque "los que pagan van a pagar más y a los que no pagan se les va a perdonar lo que no han pagado" (Mariano Rajoy: fin de la cita). Y jamás, jamás, iban a abaratar el despido...

En menos de la mitad de la legislatura ya han incumplido todo eso: los pensionistas han perdido poder adquisitivo al subirles la pensión un 1% mientras el Indice de Precios al Consumo  subía un 2,9%; el IVA pasó del 16% al 21%; se recortaron 10.000 millones en Sanidad y Educación; se aprobó la aministía fiscal, con la que se pretendían recaudar 2.500 millones de euros de dinero negro (sólo se recaudaron 1.200 millones, menos de la mitad); se abarató el despido de los trabajadores, que pasan de cobrar 45 días por año trabajado y un máximo de 42 mensualidades, a 33 días y máximo de 24 meses (si es despido improcedente) y 20 días y 12 meses máximo si es despido procedente. Por supuesto que de los 3,5 millones de empleos ni hablamos, porque no se ha creado ni uno.

Pero no se vayan todavía, aún hay más: tenemos un presidente del Gobierno que esquiva las preguntas de los periodistas saliendo del Senado por el garaje; que en rueda de prensa pacta con el diario ABC lo que se le va a preguntar y que lee la respuesta preparada previamente, esquivando las preguntas de otros medios de comunicación; que por evitar dar una rueda de prensa, ofrece un discurso televisado grabado a los periodistas (que obviamente no pueden hacer preguntas); un presidente que negó la contabilidad B del PP y que decía no recordar cuándo había sido la última vez que había hablado con Bárcenas (ex tesorero del PP al que se han descubierto cuentas en Suiza con millones de euros), descubriéndose que sólo una semana antes de estas declaraciones había mantenido conversaciones con él vía SMS en los que le daba ánimos y le pedía paciencia. 

Mirando los sondeos electorales, podríamos pensar que los españoles somos tontos, ya que en todos se confirma que el PP ganaría de nuevo las elecciones (perdiendo eso sí, entre 10 y 14 puntos). Sin embargo, serían unas elecciones en las que la abstención sería histórica: el 65% de los electores no acudiría a votar. Traducción: la gente ya no cree en nadie y está harta de la política. 

2 comentarios:

Jose Leal dijo...

Estoy de acuerdo contigo,tristemente, los españoles somos tontos. Por mencionar algunos de los motivos, lo somos por permitir que sigan gobernando cuando no deberíamos dejar ni siquiera que acabe la legislatura, o por abstenernos de votar, pues seguramente ese 65% que se abstiene sería el que le quitaría del gobierno...
Hace ya casi un siglo que hemos olvidado que el poder de un estado democrático reside en el pueblo, primero por la dictadura franquista y luego por la dictadura bipartidista.
No hay ninguna manera de recuperar ese poder?

Maria Jose Leal dijo...

Yo no estoy del todo de acuerdo...no acudir a votar seria un grave error, ya que el sistema de elecciones que rige en este pais es un sistema de listas cerradas y bloqueadas es el Sistema D'Hont que en Derecho Constitucional se conoce como una formula proporcional de media mayor que intenta favorecer a los partidos mas favorecidos, lo que esto significa es que el hecho de que una persona no ejerza su derecho a voto favorece al partido que mas votos tiene otorgandole asi mayoria ya que.... no votar supone no contar. Si por el contrario TODOS los ciudadanos ejerciesemos nuestro derecho a voto y votasemos en BLANCO esos votos no se los podrian dar a esos partidos que consiguen las mayorias por el defecto del sistema y ya que estamos sometidos a un sistema ruin y bipartidista al menos que la gente sepa que otra forma de ejercer nuestra protesta en las elecciones es VOTAR EN BLANCO....ahi lo dejo.