lunes, 30 de septiembre de 2013

La crisis del PSOE

Nadie daba un duro por José Luis Rodríguez Zapatero tras ganar las primarias del PSOE en el año 2000, contra pronóstico y ante pesos pesados del partido como José Bono o Rosa Díez. Sin embargo, su elección supuso el fin de la crisis que por entonces atravesaba el partido socialista tras la dimisión de Joaquín Almunia, después de obtener los peores resultados del PSOE en 20 años en unas elecciones generales: 125 escaños con 7.918.752 votos (34,16%). 

En el primer Gobierno de Zapatero (2004-2008) se tomaron medidas prometidas en su programa electoral, como el regreso a España de las tropas enviadas a Irak, la subida del salario mínimo interprofesional o aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Zapatero era el líder político más valorado y a pesar de que al final de la legislatura comenzaban a notarse síntomas de lo que después sería la crisis, el PSOE logra ganar de nuevo las elecciones de 2008: 169 escaños, 11.289.335 votos (43,87%).

Es en el segundo Gobierno de Zapatero cuando se produce un tremendo desgaste, consecuencia de una crisis que a medida que pasaban los meses se manifestaba con más fuerza. El Gobierno la negó, afirmando que España se encontraba en la "Champions League"; luego habló de desaceleración económica; después que si se veían "brotes verdes"; y finalmente se tuvieron que tomar medidas impopulares, impropias del socialismo e impuestas desde el exterior: suspensión del cheque bebé, bajada del 5% de salario a los funcionarios, congelación de las pensiones, reforma laboral que facilita el despido... Al final de la legislatura los parados superaban los 5 millones, la prima de riesgo por las nubes y el país al borde del rescate por parte de Europa. Inevitablemente las elecciones se celebraron antes de terminar los cuatro años de rigor, que confirmaron la debacle del PSOE: 110 escaños, 7.003.511 votos (28,76%).

Según los últimos sondeos, el Partido Popular, que ganó con mayoría absoluta en 2011, perdería hoy unos 12 puntos de apoyo, pero aún así, estaría a distancia del PSOE que en los mejores pronósticos apenas subiría 1,8 puntos. A la falta de liderazgo de Alfredo Pérez Rubalcaba, que además sufre el desgaste propio de los años en política (fue Ministro en el Gobierno de Felipe González y también en el de Zapatero), se añaden las divisiones internas sobre la conveniencia o no de cambiar de líder y los discursos contradictorios de un partido que dependiendo de la zona geográfica dice una cosa u otra (como en el caso de Cataluña, donde el partido socialista catalán defiende lo contrario que el PSOE en el tema de la independencia). Y para rematar, saltan casos de corrupción en feudos socialistas como Andalucía: los ERE que han hecho dimitir al presidente de la Junta.

Malos tiempos para el socialismo, cuando no es capaz de aprovecharse de la impopularidad del Gobierno del Partido Popular, de los casos de corrupción como el caso Bárcenas o Gürtel, de las medidas aprobadas en contra de lo prometido en campaña electoral... Pero ¿quién es capaz de confiar en el PSOE cuando estando en el poder el país se iba a pique? 

Con este panorama, al PSOE le queda rato en la oposición.


2 comentarios:

Jose Leal dijo...

Lo realmente triste es que no haya más alternativa... porque, ¿la hay?

Anónimo dijo...

Por supuesto, la carencia de vocación política actual viene dada de la mala imagen que están dando la mayoría de políticos que tenemos en la actualidad (nacionales y autonómicos). Si viene alguien con lo que hay que tener, y Legisla para que no se pueda estar en ningún cargo político más de 8 años y que al que se coge robando, además de ir a la cárcel, tenga que devolver al erario público, lo que se ha llevado, incluidos los intereses del tiempo que lo ha disfrutado, veríamos como personas honestas que las hay y muchas retomarían la credibilidad en la casta política y colaborarían con ella; pienso que muchos hasta de forma altruista. Hay mucha dedicación exclusiva que no tiene porque existir. Podría ser una alternativa ... ahí la dejo.