miércoles, 23 de octubre de 2013

El fenómeno Belén Esteban

Belén Esteban nació en Madrid hace casi 40 años (noviembre de 1973). Entre sus trabajos se encuentra haber sido colaboradora en numerosos programas de televisión: Como la vida, Sabor a ti, Día a día, El programa de Ana Rosa, Sálvame y Sálvame Deluxe, La Noria, Más que Baile... 

También ha hecho un papel en el cine (Torrente 4) y en una serie de televisión (Aída), a lo que hay que añadir anuncios televisivos (Yobingo, Másmovil y su propia línea de sartenes). La guinda la ha puesto al dar las campanadas de fin de año en 2009, honor reservado a los "buque insignia" de una cadena (lo que dice mucho de Telecinco). 

¿Cómo ha llegado Belén Esteban a lograr lo que tiene? ¿Qué ha hecho para tener un hueco en televisión? No es periodista, no es actriz, no es presentadora, ni canta, ni baila, no es hija de nadie importante en los medios... Simplemente ha tenido una relación con un torero con el que ha tenido una hija. Y de eso hace 13 años, pero trabajo no le falta.

El fenómeno Belén Esteban ha sido estudiado en numerosas ocasiones. Hay quien la ve como la protagonista de una novela: la chica humilde que se enamora del príncipe rico y que se ve obligada a abandonarle tras quedarse embarazada, teniendo que salir adelante sola. Otros la ven como el reflejo de una sociedad en la que de nada sirve el esfuerzo, el estudio o el conocimiento.

Belén Esteban: ¿mérito o  braguetazo?

1 comentario:

Hans Christian dijo...

Mérito. Requiere mucha personalidad y talento mantenerse vivo en televisión durante tantos años. Y que te hagan una entrevista hace pocos días y saques un 25% de audiencia cuando se suda para sacar un 15 o 16% cada día.

Belén Esteban no refleja ninguna sociedad. Esto se ha intentado explicar muchas veces a mentes cerradas y se ha usado para atacar argumentos tan déspotas como el de "España es un país de vagos y maleantes" y otras sentencias. España no tiene nada que ver con Belén Esteban. Y quien lo compare, estará usando un argumento de perdedor. Tampoco me voy a poner en plan anuncio de Campofrío, pero España es mucho más que Belén Esteban.

Esta mujer ha hecho algo totalmente legítimo, que es ser tratar de vivir de la fama. Y para trabajar en televisión jamás ha hecho falta ser periodista. De hecho, es un cliché absurdo, puesto que va en contra del funcionamiento del negocio televisivo. En pantalla, si no gustas, ya puedes tener 200 carreras. La televisión privada tiene como objetivo entretener. Para muchos es fácil criticar el trabajo de Paolo Vasile, pero ponerse en sus zapatos ya es otra cosa.

Ha tenido una historia que contar, ha gustado, el público masivo ha conectado con ella (yo incluido) y ha sido rentable. A partir de ahí, nada que objetar.