martes, 17 de diciembre de 2013

Cataluña - España

Cataluña - España; España- Cataluña. ¡Qué pereza, otra vez a hablar de independentismo! Y no es que sea un tema tabú, ni mucho menos, pero al igual que el tema de Gibraltar, cansa mucho escuchar siempre las mismas cosas, los mismos debates, los mismos rifirrafes, las mismas amenazas, que si haces esto yo hago lo otro y ten cuidado con por donde vas porque por ahí no hay salida. En definitiva, nada nuevo. 

Tenemos en Cataluña dos bloques: por un lado, el de partidos que apoyan la independencia de Cataluña (CiU, ERC, ICV-EUiA y CUP) y por otro lado los que no (PP, PSC, C´s). Los primeros han pactado realizar en noviembre de 2014 una consulta popular sobre si los catalanes quieren formar un Estado independiente; consulta que en caso de realizarse sería ilegal, por el simple hecho de que la Constitución española de 1978, en su artículo 2 dice: "La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…". Por tanto, cualquier propuesta independentista pasa por modificar la Constitución en este punto, algo que no va a pasar porque desde España no interesa en absoluto hacerlo. Resultado: las Comunidades Autónomas no tienen capacidad legal para convocar referéndums.

Cerrada esta puerta, el independentismo ha dejado caer la idea de tocar la puerta de la ONU para que se les reconozca el derecho a formar, de forma unilateral, un Estado independiente del Estado español. La ONU, en la Carta de las Naciones Unidas (1945), reconoce el respeto a la libre determinación de los pueblos (artículo 2), pero también a no recurrir a la amenaza o uso de la fuerza contra la independencia política de cualquier Estado (artículo 2.4) y prohíbe la intervención de sus miembros en asuntos que sean esencialmente de la jurisdicción de los Estados (artículo 2.7). En general, se mantiene al margen de este tipo de asuntos y los deja en manos de las naciones que tienen estos "problemas". Y no es España el único país que se encuentra en esta situación… Sin ir más lejos, en Escocia se celebrará en 2014 un referéndum sobre si permanece dentro del Reino Unido o se independiza. Canadá también ha celebrado hasta en dos ocasiones una consulta sobre la independencia de Quebec, ambas con resultado negativo (la última con escaso margen de diferencia entre el "sí" y el "no").

Si miramos los sondeos de opinión realizados a la sociedad catalana, nos encontramos con que dependiendo del medio que lo haya realizado, el resultado varía considerablemente. Si el medio es de ámbito nacional, el resultado en general tiende al "no"; si el medio es catalán, el resultado tiende al "sí".


MEDIO
SI
NO
EL MUNDO
35,2 %
39,1%
EL PERIODICO CATALUÑA
44%
36%
EL PERIODICO.COM
49,5%
48%
LA RAZON
39,84%
38,8%
EL PAIS
31%
57%
CIS (GOBIERNO DE ESPAÑA)
40,6%
43,2%
CEO (GENERALITAT CATALUÑA)
54,7%
22%
        

Pero hay puntos en común en todos los sondeos:

  • CiU deja de ser la primera fuerza política de Cataluña y vuelve a caer en representación, como ya lo hizo en las últimas elecciones. ERC pasaría a ser la primera fuerza política. Se consolida así el fracaso de Artur Mas al frente del independentismo catalán. Quizá los roces entre Convergencia (pro independentistas) y Unió (más moderados en el discurso) influyan en este resultado.
  • La mayoría de los catalanes está a favor de que se permita realizar la consulta.
Fundamental será, en caso de producirse, el tema de la participación, ya que hasta ahora no se ha hablado o no se han puesto de acuerdo en indicar a partir de qué porcentaje de participación la consulta se consideraría válida y legítima. A esta incertidumbre, se suman otras:

  1. El reconocimiento internacional de Cataluña como Estado: al no ser considerado un procedimiento legal, dependería de cada país en particular. Unos reconocerían ese nuevo Estado y otros no.
  2. Cataluña y la Unión Europea: de entrada quedaría fuera de la Unión y para volver a entrar necesitaría el voto positivo de todos los países,  incluída España, que previsiblemente votaría en contra.
  3. Daños, al menos en el corto plazo, de las economías tanto de España como de Cataluña, sobre todo en el campo de las inversiones por la incertidumbre económica y política.
Treinta y cinco años de Constitución son muchos años. Al igual que la sociedad de 1978 no es igual que la de 2013 y la legislación ha ido modificándose según las necesidades del sistema, va siendo hora de perder el miedo a tocar la Carta Magna española, no sólo en este punto, sino en otros muchos, para  conseguir una sociedad mas democrática y menos politizada. Si los catalanes no se sienten españoles, tendrán que decidirlo ellos y no nosotros. ¿Quién soy yo desde Canarias para decirle a un catalán cómo se tiene o no que sentir? Cualquier región debería poder elegir su rumbo, siempre que lo haga de forma democrática (como así se pretende hacer). De poco o nada sirven las medidas intimidatorias o coercitivas, que generalmente producen el efecto contrario al deseado, es decir, la radicalización del problema en vez de solucionarlo. (Aún recuerdo a Aznar cuando culpaba al gobierno socialista de la balcanización de España…curioso que sea con un gobierno popular cuando la brecha entre España y Cataluña se haya abierto con mas fuerza).

Quién sabe, igual hay sorpresa (o no tanta) y la ciudadanía catalana opta por el "no". Podría resolverse uno de los escollos más incómodos para cualquier Gobierno de España. Al menos a medio plazo… 


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