martes, 29 de abril de 2014

Iglesia y privilegios

Desde la Constitución de 1978, España es un estado aconfesional en el que sus relaciones con la Santa Sede y la Iglesia católica se encuentran reguladas por el acuerdo de 1976 y los acuerdos de 1979, que modificaron y reemplazaron el Concordato de la época franquista (1953). Por tanto, a pesar de la aconfesionalidad del Estado, esta institución religiosa se encuentra con una serie de privilegios heredados de la época de la dictadura, entre los que figuran los siguientes: 
  • La Iglesia se encuentra exenta de pagar impuestos como el de Bienes Inmuebles (IBI) a diferencia del resto de mortales. 
  • La Iglesia puede apropiarse de bienes públicos a través de las inmatriculaciones. Se trata de una figura legal que permite a la Iglesia católica inscribir a su nombre en el Registro de la Propiedad bienes que no estén inscritos con anterioridad, equiparándose a obispos y arzobispos con funcionarios públicos a la hora de certificar que los bienes a inmatricular son de su propiedad.
  • La Iglesia se encuentra dentro de las Fuerzas Armadas del Estado en un país aconfesional. El arzobispado castrense depende de la Dirección General de Personal del Ministerio de Defensa. En España se celebran funerales de Estado exclusivamente católicos sin tener en cuenta la confesión de los militares caídos o la de sus compañeros, a los que se obliga a asistir.
  • La Iglesia se encuentra dentro de la educación pública y la asignatura de religión es financiada con fondos públicos (vía conciertos educativos). Los profesores de esta asignatura son elegidos a propuesta de la Iglesia, la cual también selecciona y determina el material didáctico a utilizar. Como si el catecismo no fuera suficiente.
Además, cabe mencionar el poder de esta institución religiosa para influir en el Gobierno a la hora de legislar temas como la reciente propuesta de reforma de la Ley del aborto (de las más restrictivas de Europa), además de sus presiones y manifestaciones en contra de la Ley de matrimonio homosexual o en su día contra el divorcio.

La financiación de la Iglesia también depende en parte de fondos públicos. Un 25% de sus ingresos provienen de aquellos ciudadanos que marcan la casilla de la Iglesia católica en su declaración de la renta, mientras que otro 20% proviene de subvenciones y de su actividad económica (librerías, editoriales, colegios, etc). El resto es fruto de los rendimientos económicos de su patrimonio (5%) y de aportaciones de sus fieles (50%).

Todos estos privilegios han sido criticados por diferentes sectores de la sociedad e incluso el 60% de los votantes a cualquier partido se manifiesta a favor de que se eliminen, mientras que sólo un 22% se sitúa en contra, según un estudio sociológico encargado por la Cadena Ser en el año 2013. (Se declaran a favor el 88% de votantes de IU; el 81% de votantes del PSOE; el 62% de UPyD; tan sólo el 39% de votantes del PP).  En una época de grave crisis donde los recortes han sido la norma, parece inaudito que en este apartado no se haya producido ni un solo recorte, por lo que no parece extraño que la sociedad se posicione cada vez más lejos de esta institución: a pesar de que el 73´1% de españoles se considera católico, la cosa cambia cuando miramos el número de católicos practicantes: la cifra baja dramáticamente hasta el 15´6%. Con respecto a los religiosos que habitan conventos, seminarios, monasterios, etc, han pasado de ser 41.137 personas en 2001 a 18.487 en 2011 (menos de la mitad). Lo mismo ocurre con el número de sacerdotes. 

Como en el caso de otra de las instituciones arcaicas y presentes en nuestro país (la Monarquía), la Iglesia católica no pasa por su mejor época a nivel popular, lo que no resulta extraño teniendo en cuenta que mantener su posición de privilegio choca con los dictados de su propio evangelio. Si Jesús levantara la cabeza


5 comentarios:

javier martinez dijo...

La Iglesia, siempre me saca de mis casillas. Me parece increíble que a estas alturas todavía se le de facilidades economicas, a mi me parece genial q los fieles donen los q les de la gana, pero q al final a los españoles nos cueste un dinero cuyos principios estan obsoletas... hay tantas injusticias en la iglesia! En fin...

Anónimo dijo...

Uff.

Anónimo dijo...

Me parece bien que expreses tu opinión basada en datos reales obtenidos de fuentes fiables como siempre lo haces.Es bueno respetar las creencias de cada persona, es cierto; la iglesia no pasa por un buen momento. Las propiedades de la iglesia han sido donadas por personas o entidades. Puedes tener fe o no tenerla, puedes creer o no creer pero lo que es cierto es que la "Fe" mueve montañas y siempre habido y habrá creyentes, no creyentes, ateos, gente a favor y en contra como pasa en cada aspecto de la vida. Pero es importante en esta época en que vivimos contemplar al Papa Francisco, la cabeza de la iglesia, con que humildad representa su cargo representar a Dios en la tierra.Concluyo cada persona es libre de creer o no creer de participar o criticar pero eso ocurre y ha ocurrido en todas las etapas de la vida desde que el mundo es mundo.

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo. Caen ideologías, ídolos, ... caemos nosotros todos los días ... y la Iglesia con sus defectos y virtudes sigue ahí, no olvidemos que Iglesia somos todos los cristianos y distamos mucho para la perfección, de ahí que no pueda ser perfecta y mucho menos al gusto de todos. Como usted bien dice, todo el mundo es libre de creer. Yo creo y la FE me ayuda a vivir.

Anónimo dijo...

Sigo sus artículos por lo bien documentados, pero me ha llamado la atención el dato de la Financiación. En la Declaración de la Renta se pone la X en la Iglesia Católica voluntariamente, no obligan a nadie. Solo hace falta darse un garbeo por cualquier ciudad de nuestras islas o de España, a la hora del mediodía, para ver la cantidad de ayuda que la Iglesia está prestando a los más necesitados en esta época de crisis en comedores sociales. Hay colas interminables. Nos hemos preguntado alguna vez que pasaría si Cáritas y su voluntariado arrojaran la toalla. Sabemos cuántas son las familias que esta Institución “católica” está socorriendo a diario no solo con comida, sino con ropa, material de higiene personal y escolar, medicinas; pagándoles la bombona de gas y la electricidad para que al menos tengan agua caliente, … etc, etc, … Quizá sería bueno un estudio sobre esto. Y respecto al 20% de subvenciones y a las empresas que posee la Iglesia, comentarle, que en los Presupuestos Generales del Estado, CCAA, Diputaciones y en las Islas Cabildos, se encuentran cantidades suntuosas (y sé de lo que hablo) para Sindicatos, Fundaciones Fantasmas, Partidos Políticos… que a su vez poseen empresas de dudosa rentabilidad… y nos les conozco ningún comedor social.
El Papa Francisco con su humildad nos está dando ejemplo, no solo de austeridad sino de generosidad, ojalá le copiáramos todos.
Desde mi humilde punto de vista escribe muy bien. Al menos a mí me gusta.