sábado, 28 de junio de 2014

Tabaquismo en España

En enero de 2006 entró en vigor en España la llamada Ley Antitabaco, que prohibía fumar en centros de trabajo públicos y privados, y en centros sanitarios, culturales y de la Administración Pública. En 2011, una nueva ley amplió la prohibición a todo espacio cerrado de uso público o colectivo.

Los datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad indican que en España cada vez se fuma menos, quedando lejos cifras como las obtenidas en los años 70, cuando fumaban apenas el 16,6% de las mujeres y el 64,7% de los hombres. Los cambios sociales han hecho que la mujer fume más hoy que entonces, mientras que el dato en los hombres no ha parado de descender. Sin embargo, siguen fumando más los hombres, pero entre los jóvenes hay poca diferencia. En la última encuesta realizada por el INE (2011-2012),  el porcentaje de fumadores es del 27,9% en hombres y del 20,2% en mujeres.


Investigadores de diversos hospitales y universidades han colaborado en un estudio en Cataluña que compara el número de infartos de miocardio de personas entre 35 y 74 años, en los periodos anterior y posterior a la prohibición del 2006. Se observó una reducción del 11% en el número de infartos y una reducción de la mortalidad por esta causa. Tras la ampliación de la ley en 2011 se observó una reducción del 12,3% en el número de fumadores en los dos años siguientes.

Lo curioso es que el Gobierno aumente las restricciones al tabaco y lo cargue con impuestos, para conseguir desincentivar su consumo y ahorrarle a las arcas públicas gastos en materia sanitaria gracias a la mejora de la salud de la ciudadanía. Y digo curioso, porque los ingresos que generan al Estado los impuestos al tabaco no han dejado de aumentar, debido a las repetidas subidas fiscales, la ampliación de los puntos de venta y la subida de precios. Actualmente la presión fiscal es tal que el 84% de lo que paga un fumador por la cajetilla va a parar al Estado. De los 1.466 millones de euros que el Estado recaudaba a través de los impuestos al tabaco en 1990, se ha pasado a recaudar 9.446 millones de euros en 2009, es decir, se recauda seis veces más y sin embargo el número de fumadores es menor. 
Por otro las leyes antitabaco han permitido ampliar los puntos de venta a kioscos de prensa y estaciones de servicio. Si se quiere proteger la salud pública, ¿cómo se explica que se amplíen los puntos de venta del tabaco?.

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