miércoles, 29 de octubre de 2014

Mujer objeto

Aunque uno reconoce que no es amante de la Televisión Autonómica de Canarias, a veces ocurre que entre anuncio y anuncio revisas lo que ofrecen otras cadenas. Esto fue lo que ocurrió el lunes, cuando muy a mi pesar, apareció en el televisor el programa "La Gala". Y es que son tantas las resintonizaciones de canales que uno debe hacer a lo largo de los meses que no sabes en qué número aparecerá cada canal. Por eso pasa lo que pasa.

¿Y qué pasa? Pues que por momentos retrocedí a principios de los años 90. "La Gala" es un programa de variedades al más puro estilo José Luis Moreno. De hecho, he ido a la página web del programa para comprobar que lo producía Doble Diez Canarias, porque si no hubiera pensado que era el mismísimo José Luis el que lo hacía, ya que es calcadito al programa "Noche de Fiesta", emitido en Televisión Española entre 1999 y 2004. Igualito, pero con acento canario eso sí.

Pero lo que llamó mi atención no fue eso, sino la aparición de unas bailarinas que hacían a su vez de decoración durante la presentación de algunas actuaciones. Fue ahí cuando me retrotraje a los inicios de Telecinco en 1990, cuando el programa "Tutti Frutti" hizo tan populares en nuestro país a las "Mama Chicho". ¿Recuerdan la canción?

"Mama Chicho me toca,
me toca cada vez mas.
Mama Chicho me toca
me toca, me toca,
defiéndeme tú."
"Mama Chicho me besa,
me besa cada vez mas.
Mama Chicho me besa,
me besa, me besa,
aléjalo tú".
"Tócame Chicho,
si mama no mira,
porque si nos ve
no nos va a dejar".
"Tócame Chicho,
si mama no mira,
porque si nos ve
nos hace casar".






Es común que en televisión se utilice a la mujer como objeto, como decoración, como atracción, como objeto de deseo. En este caso, como en muchos otros, la mujer es reducida a un reclamo erótico para atraer la mirada y la atención del sexo masculino. Esta estrategia lleva muchísimos años utilizándose en publicidad: primero se atrae la atención del hombre a través de la imagen erótica de la mujer, para luego desviar su atención hacia el objeto que se pretenda vender: un coche, cigarrillos, una hamburguesa, o pepinos de Andalucía. 

También en los eventos deportivos encontramos que a la mujer se le asigna este rol. En la entrega de premios de cada Gran Premio de Fórmula 1, sin ir mas lejos, vemos como los pilotos que van a subir al podio atraviesan un pasillo formado por chicas jóvenes, sonrientes, de traje rojo que aplauden sin parar. Decir no dicen nada, pero ¡qué bien quedan!. Lo mismo (o peor) ocurre en la entrega de los premios de la FIA. Una imagen vale más que mil palabras. 



Ejemplos podríamos poner miles, pero solo uno más: 2014, se entregan los Emmy en Los Ángeles. Mientras el presidente de la Academia da su discurso, Sofía Vergara (actriz colombiana de la serie "Modern Family") es exhibida sobre un pedestal giratorio. Vamos, que solo faltó ponerle precio para que pareciera una subasta. 

El problema es que en la vida cotidiana esta imagen de la mujer también está presente. De ahí actitudes como las de algunas discotecas de Magaluf (Mallorca) este verano, donde se ofrecían copas gratis a chicas a cambio de realizar felaciones a chicos en un tiempo determinado… Sin comentarios.

No todo son malas noticias para la mujer. ¿Se han dado cuenta de que existe en España un canal de televisión en el que todos sus informativos son presentados por mujeres? 

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