jueves, 27 de noviembre de 2014

UPyD / Ciudadanos: el pacto

Fracasaron. Unión, Progreso y Democracia (UPyD) y Ciudadanos (C´s) no han conseguido llegar a un acuerdo para presentar una candidatura conjunta en las próximas elecciones autonómicas ni tampoco para las generales. Las posibles alianzas entre ambas formaciones quedan por tanto, a día de hoy, en agua de borrajas. Como no podía ser de otra manera, tanto unos como otros se culpan mutuamente del fracaso de las negociaciones.

Ambos partidos coinciden en rechazar el nacionalismo, en limitar los mandatos a un máximo de dos legislaturas, en la necesidad de reformar la Constitución española, en aumentar el número de diputados, en fusionar ayuntamientos para contener el gasto público o en reformar o suprimir el Senado. También coinciden en terminar con los aforamientos, revisar el concordato que existe con la Santa Sede, en establecer un Estado laico y en una ley del aborto de plazos y supuestos, así como en la necesidad de un pacto nacional por la educación. Además, están de acuerdo en dar más poder al Parlamento Europeo, en armonizar las políticas europeas de inmigración y defensa, en establecer listas abiertas y en reformar el Poder Judicial. En definitiva, 3 de cada 4 propuestas de ambas formaciones son comunes, pero no parece suficiente para llegar a una alianza. 

Se intuye que el problema no está en las bases de ambos partidos, sino en las cúpulas. Y es que ni siquiera las previsiones de frenazo electoral en el partido magenta han hecho que su líder, Rosa Díez, dé su brazo a torcer, enrocada en llevar las riendas de UPyD, pese a quien le pese y caiga quien caiga, como Sosa Wagner, ex eurodiputado por esta formación en la Eurocámara que se vio en la necesidad de renunciar a su acta de diputado tras ser relevado como portavoz del partido, al defender en una carta abierta el pacto con C´s. La última encuesta de eldiario.es ya avisa y sitúa a Ciudadanos por encima de UPyD en intención de voto (4% frente a 3,2%), resultado, no obstante, insuficiente para ambos, ya que de no llegar al 5% de votos a nivel nacional, difícilmente podrían tener grupo propio en el Parlamento. El reglamento de esta cámara exige un 5% de votos a nivel nacional o el 15% de votos de la circunscripción, que tampoco parece asequible para ninguno de los dos por separado.

Por tanto, esta alternativa al bipartidismo, de propuestas más realistas que las de Podemos (al menos sobre el papel), se debilita al ponerse la zancadilla y dividirse, dejando rienda suelta a populares, socialistas y populistas. Porque no es lo mismo tener un grupo de 5 por un lado (UPyD) y 1 o 2 en el grupo mixto por otro (previsión para C´s), que tener un grupo de 15 o 20 todos a una. Con nuestra ley electoral en la mano, esa es la diferencia entre presentarse por separado o juntos, y si es cierta la voluntad con la que nacieron ambos partidos (regenerar la democracia), deberían dejar a un lado los personalismos para centrarse en dar voz a esa parte de la ciudadanía que está cansada del bipartidismo pero tampoco confía en los cantos de sirena del partido de Pablo Iglesias. Aún están a tiempo.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Hay cosas incomprensibles. Si coinciden en tantas cosas, que es lo que les separa? Entiendo que un partido político debe llevar sus propuestas y posteriores pactos acordes a las necesidades de la ciudadanía y no a gusto de las cúpulas. Pienso que están desperdiciando una gran oportunidad. Se necesita un serio cambio y como a día de hoy no se vislumbran mayorías, podrían ser parte de un futuro pacto de gobernabilidad nacional. Ellos sabrán lo que hacen.