martes, 30 de diciembre de 2014

La Palma: la isla desgobernada

Publicaba en estos días un periódico canario que la isla de La Palma había perdido en tan sólo un año el 2% de su población, que a día 1 de enero de 2014 ascendía a 83.456 habitantes. Teniendo en cuenta que la situación económica del país sigue siendo la que es (aunque algunos pretendan vender lo contrario para intentar salvar los muebles en las próximas elecciones del mes de mayo) y que España en conjunto pierde población por el flujo migratorio hacia países con mejores oportunidades en materia laboral, la noticia no causa sorpresa. Sin embargo, analizando los datos de los últimos cinco años, cabría plantearse por qué la isla de La Palma se encuentra en la situación actual: sin un rumbo fijo.


Y es que la también denominada Isla Bonita posee grandes atractivos naturales, pero ningún plan que garantice su futuro. No se trata de una isla turística a gran escala, puesto que apenas recibe unos 200.000 turistas al año, frente a los casi 5.000.000 que recibe Tenerife, 4.500.00 Gran Canaria,  más de 2.000.000 Lanzarote o 1.800.000 Fuerteventura, según datos del ISTAC (2013). Mientras que el sector primario tiene un gran protagonismo en la economía palmera, en el conjunto de Canarias apenas ocupa al 4% de la población activa, que por contra situa el grueso en el sector servicios (75%). A su vez, las condiciones geográficas y climatológicas de La Palma son muy diferentes a las de las islas orientales lo que hace imposible el desarrollo de turismo de sol y playa típico de zonas como Maspalomas (Gran Canaria) o Las Américas (Tenerife).

Los datos para preocuparse son muchos: 
  • La llegada de pasajeros a través de su aeropuerto ha sufrido un descenso considerable en los últimos años: de 1.207.572 en 2007 a 809.521 en 2013 (datos de AENA), lo que supone un descenso del 33% en seis años. 
  • En el último estudio realizado  por el ISTAC (2004) sobre niveles de pobreza y desigualdad, el ingreso medio disponible por persona en la isla era de 467,37 €, por debajo de la media del archipiélago (558,24), traduciéndose en un 24,9% de personas bajo el umbral de la pobreza, frente al 18,7% del conjunto de las islas.
  • La tasa de paro ha llegado a superar el 35% (35,87 en enero de 2014) siendo la más alta de Canarias.
  • La población ha descendido en casi 5.000 personas en cinco años.

Se las prometían felices desde el Cabildo palmero cuando en el año 2007 aprobaron el Plan Territorial Especial que permitía construir hasta 20 hoteles, 5 campos de golf y 3 puertos deportivos. Sin embargo, ni se hicieron los hoteles, ni los campos de golf, ni dos de los tres puertos. Ya fuera por la especulación,  por problemas urbanísticos o por la decisión final de algún ayuntamiento de no apostar por el desarrollo turístico, lo cierto es que todo quedó como estaba. Se hizo tan mal dicho plan, que en abril de 2013 el Tribunal Superior de Justicia de Canarias sentenció que tres de los cinco campos de golf proyectados (Barlovento, Breña Alta y Los Llanos) eran ilegales al verse afectados por espacios naturales protegidos. 

Llega 2015, pero La Palma se queda atrás, sin saber cómo dar un futuro a las familias que aún viven en la isla. Lo mejor que podría pasar es que llegara alguien de fuera con ideas y nuevos proyectos, porque el desarrollo especulativo amparado en la burbuja inmobiliaria caducó hace ya tiempo y los palmeros amables somos, pero emprendedores, poquito.



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