lunes, 9 de mayo de 2016

Narcisismo

Las redes sociales, como Facebook o Instagram, sirven de canal para mostrar una imagen de nosotros mismos, ya sea ésta real o no. Desde su aparición, son cada vez más quienes las utilizan para presumir de su imagen, sus logros, opiniones, experiencias, viajes o adquisiciones.  Pero este acto de auto alabanza se traduce en realidad en un sentimiento de falta de reconocimiento y de la atención que crees merecer. En estos casos, la opinión que la gente tenga de ti llega a ser tan importante que de ella puede depender que te sientas feliz o desgraciado.

Vivimos en una sociedad de la imagen en la que nuestra apariencia toma protagonismo. Esto explica, entre otras cosas, el auge de los selfies en las redes sociales. Las fotos, como representación gráfica de la persona, sirven para presentarse en sociedad, expresan tu identidad y tu valor social. Este valor se mide a través de los "me gusta": buscamos obtener el mayor número posible de "likes" porque es una forma de obtener reconocimiento, lo que actúa como refuerzo positivo para la persona. Buscamos que nos digan que valemos, que hacemos las cosas bien y así sentir esa aprobación y aceptación social, porque nos recompensa, nos afecta y nos motiva. Los "me gusta" funcionan como un mecanismo sencillo para obtener un refuerzo positivo y es mucho más fácil conseguirlo en internet que cara a cara.

Y es que ya lo decía Aristóteles: el hombre es un ser social por naturaleza. No es posible desarrollarse plenamente como persona estando aislado de la sociedad. Necesitamos de otras personas para complementar lo que somos, dando a otros y recibiendo de ellos. Pero no cabe olvidar otra de sus virtudes: el término medio entre dos extremos. Siempre es mejor ser prudente a que un golpe de realidad acabe con nuestro narcisismo.







No hay comentarios: